La bipolaridad será hereditaria?
Creo que estoy jodida.
Tendré al día la cuota de OSDE?
Ah, sí, menos mal!
Como no tengo un pomo que hacer en cuanto a lo laboral (allá por julio del año pasado conté muy ampliamente como suelo invertir mi tiempo en estas situaciones), y como además, esta vez estoy herida de neumonía (motivo por el cual mucho no puedo hacer, ya que enseguida me agito y me falta el aire), decidí utilizar mi laaaaaaaaaaaaaaaaaaargo día en tirar todos los papelitos inútiles que andaban dando vuelta por la casa.
Cuatro bolsas de consorcio llenas. Cuatro bolsas de papeles cortados, picados, triturados, hecho añicos. Las Cuatro bolsas en fila, ahí esperando para que las saque a la calle y alguien con un poco más de voluntad las recicle y las transforme en otra cosa.
Tiré facturas, tickets, boletas, recibos, anotaciones, papelitos sueltos.... Me querés explicar para qué guardaba cosas desde el año 2003? Será que a veces pienso que fue ayer?... Será que el 2003 fue un buen año? Será solo una sensación? Después obvio lo pienso, y me doy cuenta que no sólo no fue ayer, sino que pasaron entre otras muchas cosas: seis años, cuatro mudanzas, un robo y al menos tres muertes más que cercanas en ese lapso.
Tiré todo a la mierda. Incluidas las agendas. Y por supuesto revisé papelito por papelito, no sólo por ser una obsesiva declarada, sino también para:
1. estar segura de lo que estaba tirando y que era digno de ser tirado (obvio!)
2. rememorar masoquistamente todo lo que esos papelitos de mierda me mostraban
En el medio de tanta celulosa inútil, encontré una fotito mínima, blanco y negra. Una fotito de una ecografía: 12 semanas de gestación. Año 2003. Julio del 2003.
R. absolutamente mínima.
Y ahora la veo ayudarme a cortar papelitos, ella no entiende bien por qué, sólo le parece divertido esto de "reciclar los papeles con mami". Mientras repite con la contundente sabiduría que le dan sus 5 años: "Hay que cuidar el cuerpo y hay que cuidar el planeta. Eso es lo importante. No má?"
"Los hijos vienen al mundo para jugar. Si uno está dispuesto a jugar con ellos... todo resulta fácil" sentenció mi viejo en un bar, una tarde del 2003.
A veces pienso que no juego lo suficiente con R. A veces pienso que sí.
Por supuesto, no jugué lo suficiente con mi viejo.
R: Má.... éste papelito es para reciclar?
Yo: A ver, dejame ver.... Sí.
Por ahí mañana sin tanto papelito que me ahogue, por fin respire un poco mejor.
27.6.09
3.6.09
Dime cómo te depilas, y te diré quien eres
Bue, esto del masoquismo ya se me está haciendo costumbre evidentemente... mientras me preparaba para ir a mi sesión semanal de "vení-que-te-miro-los-dientes", para que me sacaran el único vestigio de infancia que me quedaba, ya que parece ser que la infección se debía a una muelita de leche que me había quedado perdida entre tanto bruxismo y que no soportó más el estrés de la vida moderna y dijo basta. Conclusión: la sado de mi dentista gritó contenta "extracción" y agarró la pico de loro y ni te cuento!
Bueno, mientras me preparaba para todo eso, me acordé de una que me mandé el otro día y te juro que todavía no entiendo el por qué... en fin... aprovechando que era el cumple de un amigo y que obvio R. se iría a dormir a la casa de mi non santa madre, para que nosotros pudiésemos asistir a la fiestita sin problemas... pensé que esa noche, sería una gran noche si además luego lograra tener algo más que un mínimo momento de cariño con G., no sé, algo más distendidos y relajados sin reloj, ni nena que se está por despertar en cualquier momento y ya... en fin... la historia es que no pensaba desaprovechar mi oportunidad y quería como decirlo... estar impecable y todo lo maravillosa que podía estar con lo que natura me dio, y lo que las cremas, el mundo fashion y mi billetera pueden conseguir...
So, el primer paso era romper con esta vieja costumbre de la epilady, ya que si bien... es práctico, para que lo vamos a negar... lo cierto es que las piernas te quedan como lijas y los pelos se tornan cardos... por ende, me fui a farmacity y me compré cera depilatoria: así tendría la piel suave y tercia y brillante como me prometió la propaganda. Elegí una que me parecía genial, solamente porque el packaging me gustó, ya que obviamente: no tengo la más mínima idea de que cera depilatoria es mejor que cual... pero así y todo, la elegí con una fuerte convicción de estar haciendo lo correcto, de estar comprando la mejor cera del mundo porque era a base de aceite de palta... y a mi la palta me encanta.
Llegué a casa y aprovechando que tenía todo el bendito día para mi solita, leí tres veces las instrucciones:
1. Fundir la cera a fuego lento o a baño María
(elegí baño María, porque no sabía bien que tan lento debía ser el fuego y además me sonaba a título de canción melódica de los 90)
2. Retirar del fuego y dejar enfriar hasta obtener una consistencia cremosa
En este momento yo estaba con la pierna estirada arriba de la mesada de la cocina, y te puedo asegurar que cuando la tenés que sostener ahí arriba te acordás que la última vez que elongaste fue en una carrera de embolsados a los 12 años... y por si no lo sabés.... la pierna tira! Ahí atrás, tira....
3. Con un palito, tomar la cera y aplicarla sobre la piel limpia y seca, en dirección al vello
bueno, ni se te ocurra mirar el piso de la cocina, ni la mesada, ni la hornalla, ni nada alrededor... porque tienen más cera que mi propia pierna, y evidentemente no leí bien el punto 2 cuando decía DEJAR ENFRIAR, so... con la carne al rojo vivo llego al punto cuatro que dice:
4. Desprender la cera, tirando enérgicamente en sentido contrario al vello.
Ayyyyyyyyyyyyyyy. Y me recontra cago enérgicamente en todos los productores de cera del país y el MERCOSUR también; lo que producen cera vegetal, los de la cera depilatoria negra y los de cera de abeja también por las dudas.
Y seré gaznapida... y me lo tengo merecido si me lo inventé yo solita. Fue una verdadera tortura, tardé 4 horas por reloj, me quedó toda la piel con puntitos rojos, me quemé hasta el apellido y creo que todavía hoy tengo un cacho de cera pegado por algún lado que no me puedo sacar.
Y me querés decir quien me manda a mi a tener estas ideas... si además gaste el doble de lo que hubiera gastado si iba hasta lo de la depiladora del 1º piso, que en 30 minutos liquida el tema y te olvidás del asunto.
Y para colmo esa noche a la media hora de haber llegado al cumpleaños suena mi tel y el caller ID anuncia lo inevitable:
R: mami me pica, mami vení.. mami donde estás…. Mami…. Me venís a buscar?
Te diste cuenta que los teléfonos en el nuevo milenio no tienen cable, que son todos inalámbricos, eh???!!! Bueno, yo tomé nota en ese preciso momento, y entonces cuando ya ni siquiera pude intentar ahorcarme con el cable del teléfono, lo miré resignada a G. y le dije: "chancho, largá el canapé que se nos aguó la fiesta."
Bueno, mientras me preparaba para todo eso, me acordé de una que me mandé el otro día y te juro que todavía no entiendo el por qué... en fin... aprovechando que era el cumple de un amigo y que obvio R. se iría a dormir a la casa de mi non santa madre, para que nosotros pudiésemos asistir a la fiestita sin problemas... pensé que esa noche, sería una gran noche si además luego lograra tener algo más que un mínimo momento de cariño con G., no sé, algo más distendidos y relajados sin reloj, ni nena que se está por despertar en cualquier momento y ya... en fin... la historia es que no pensaba desaprovechar mi oportunidad y quería como decirlo... estar impecable y todo lo maravillosa que podía estar con lo que natura me dio, y lo que las cremas, el mundo fashion y mi billetera pueden conseguir...
So, el primer paso era romper con esta vieja costumbre de la epilady, ya que si bien... es práctico, para que lo vamos a negar... lo cierto es que las piernas te quedan como lijas y los pelos se tornan cardos... por ende, me fui a farmacity y me compré cera depilatoria: así tendría la piel suave y tercia y brillante como me prometió la propaganda. Elegí una que me parecía genial, solamente porque el packaging me gustó, ya que obviamente: no tengo la más mínima idea de que cera depilatoria es mejor que cual... pero así y todo, la elegí con una fuerte convicción de estar haciendo lo correcto, de estar comprando la mejor cera del mundo porque era a base de aceite de palta... y a mi la palta me encanta.
Llegué a casa y aprovechando que tenía todo el bendito día para mi solita, leí tres veces las instrucciones:
1. Fundir la cera a fuego lento o a baño María
(elegí baño María, porque no sabía bien que tan lento debía ser el fuego y además me sonaba a título de canción melódica de los 90)
2. Retirar del fuego y dejar enfriar hasta obtener una consistencia cremosa
En este momento yo estaba con la pierna estirada arriba de la mesada de la cocina, y te puedo asegurar que cuando la tenés que sostener ahí arriba te acordás que la última vez que elongaste fue en una carrera de embolsados a los 12 años... y por si no lo sabés.... la pierna tira! Ahí atrás, tira....
3. Con un palito, tomar la cera y aplicarla sobre la piel limpia y seca, en dirección al vello
bueno, ni se te ocurra mirar el piso de la cocina, ni la mesada, ni la hornalla, ni nada alrededor... porque tienen más cera que mi propia pierna, y evidentemente no leí bien el punto 2 cuando decía DEJAR ENFRIAR, so... con la carne al rojo vivo llego al punto cuatro que dice:
4. Desprender la cera, tirando enérgicamente en sentido contrario al vello.
Ayyyyyyyyyyyyyyy. Y me recontra cago enérgicamente en todos los productores de cera del país y el MERCOSUR también; lo que producen cera vegetal, los de la cera depilatoria negra y los de cera de abeja también por las dudas.
Y seré gaznapida... y me lo tengo merecido si me lo inventé yo solita. Fue una verdadera tortura, tardé 4 horas por reloj, me quedó toda la piel con puntitos rojos, me quemé hasta el apellido y creo que todavía hoy tengo un cacho de cera pegado por algún lado que no me puedo sacar.
Y me querés decir quien me manda a mi a tener estas ideas... si además gaste el doble de lo que hubiera gastado si iba hasta lo de la depiladora del 1º piso, que en 30 minutos liquida el tema y te olvidás del asunto.
Y para colmo esa noche a la media hora de haber llegado al cumpleaños suena mi tel y el caller ID anuncia lo inevitable:
R: mami me pica, mami vení.. mami donde estás…. Mami…. Me venís a buscar?
Te diste cuenta que los teléfonos en el nuevo milenio no tienen cable, que son todos inalámbricos, eh???!!! Bueno, yo tomé nota en ese preciso momento, y entonces cuando ya ni siquiera pude intentar ahorcarme con el cable del teléfono, lo miré resignada a G. y le dije: "chancho, largá el canapé que se nos aguó la fiesta."