31.8.08

Y por qué?

Qué R. pregunta todo, habla todo, y cuestiona todo, no es ninguna novedad. Por suerte, esta vez le tocó a G. poner cuerpo y mente a las intrigas de la nena.
Era sábado a la tarde, estabamos en el bautismo de la hijita de unos amigos, cuando en plena ceremonia, entre horrorizada y curiosa, mi hija miró a su padre y le dijo: Papi, qué le hacen?!
G.: le tiran agua en la cabeza.
R.: fría o caliente?
G.: Fría
R.: Por qué?
G.: Porque la están bautizando.
R.: ? (con cara de "no se de qué me estás hablando")
G: El bautismo es un ritual perteneciente a una religión.
Tratando de entender de que va la cosa, R. continúa con sus preguntas y dice: A mi me bautizaron?
G: No.
R: Por?
G: Porque nosotros creemos que lo mejor es que vos elijas cuando seas grande. Qué es lo que querés, si querés creer en Dios o no, y que religión querés, hay muchas religiones. Cuando vos seas grande vas a poder elegir, y entonces vas a decidir si querés que te bauticen o no.

R. mira a la bebé llorando con la cabeza mojada, piensa durante un tiempo y dice:
"Papi, por ahora, elijo no."

21.8.08

Fin de semana de locura

El finde pasado (largo y de tres días), fue lo que se dice un finde movidito, movidito. Con los sentimientos a flor de piel y acontecimientos para todos los gustos. Encuentros, reencuentros y despedidas. Te los relato como puedo y como me acuerdo, no pretendas maravillas y te anticipo que como todavía estoy conmovida, el relato viene más o menos así:

Sábado
Empezó el finde con un cumpleaños sorpresa, pasadito el mediodía. Luego me enteré que hace ya un tiempo largo G. estaba pergeñando una fiestita para festejar mis 35. Tuvo como cómplices a R. (que se aguantó y no contó nada durante 10 días), a MH (que hacía ocho años no pasaba un cumple conmigo) y sobre todo a unos amigos maravillosos, pero que creo yo, en el fondo están más locos que una cabra ya que estuvieron dispuestos a poner su casa, su quincho y su jardín para 40 "delincuentes" que no son otros más que mi gente. 22 adultos y 18 niños esperando que yo llegara para gritar al unísono "sorpresa".
Ni te explico el impacto, si bien algo sospechaba (me imaginaba un almuerzo en un restorán), nunca jamás pensé que mi sorpresa podía ser ESA sorpresa. Y me sorprendí y mis piernas temblaban como un bambi recién nacido y creo yo que los 20 metros que tenía que caminar hasta el quincho se me hicieron imposibles. Pero llegué y a partir de ahí, el encuentro con todos y cada uno de ellos, los abrazos y las risas, y el corazón que todavía hoy me estalla de lleno.
Te cuento algunas postales entrañables:
a) Todos pero todos con una sonrisa de oreja a oreja.
b) G. emocionado con lágrimas en los ojos (para que sepan! Que ese cabrón también se emociona)
c) Mis primos y mi hermano todos juntos, y a todos hacía mucho que no los veía.
d) Mis amigos, muchos de ellos cansados porque recién llegaban de distintos viajes de diversos puntos cardinales, pero todos ahí dispuestos a festejar
e) Mi vieja emocionada y preparando choripán
f) El abrazo de mi cuñada en baires
g) Todos los nenes llevando la torta desde la cocina al quincho mientras cantaban el feliz cumple
h) R. feliz, pero muy feliz
i) Y yo. Me hubiera gustado detener el mundo en ese instante y que no girara nunca más. Sobre todo por lo que estaba por venir...

Domingo
Por la mañana se hizo evidente que el viaje de MH llegaba a su fin y mientras mi hermano preparaba sus maletas, R. me gritaba en la cara a mi que "todo va empeorando" y "vos hacés todo mal mamá". Será de Dios! Se va él y la ligo yo! Cría cuervos, como quien dice!.
11 AM llegamos a Ezeiza. Mis ojos, por primera vez desde que mi hermano vive en BCN, estaban puesto en mi hija y no en el que se iba. Le rogaba a la vida que R. explotara en llantos y que sacara toda la porquería (sobre todo por mi salud mental)... pero la nena no. La nena, se comportó lamentablemente como el resto de los adultos: saludó como el código diplomático manda y ahí nomás supe que lo que seguiría sería de terror.
En cuanto llegamos al auto, R. explotó en llantos teóricamente porque su sillita le molestaba, o no estaba o estaba pero no como ella quería, o el cinturón le apretaba o no le apretaba, o la música no era la suya, o no la escuchaba o la escuchaba fuerte, o, o...., ohhhhhhh!!!!! El cable del acelerador se cortó en plena Richieri!
Me estás jodiendo chancho???! Como que se cortó? Y eso que significa?
Significa entre otras que al ataque de R. se le sumó el de G. y las puteadas de G. porque R. lloraba, porque el cable se cortó, porque la grúa tiene para 3 horas de demora, porque primero viene el remolque que te saca de la autopista y te deja en pleno campo y después viene el salvatutti que te rescata y te lleva a la civilización nuevamente.... y encima yo sin cigarrillos!
Y en el fondo todo me pareció muy irónico, el auto que se negaba a avanzar y dejar Ezeiza atrás. Pero eso se lo dejo a MT, o al mecánico que por estos días está tratando de que el vehículo vuelva a la vida.

Encuentro y despedida nro. 2: Por la noche y ya destruidos, otra despedida y otros reencuentros. En casa de mi primo, el de Núñez, encuentro familiar y partida de mi otro primo: el marplatense, que no sabemos bien cómo fue y a que tano engañó para que le de una beca, y le garpe tres meses de joda por las Italias. Pero la idea nos pareció genial y aprovechamos para reunirnos con los cinco marplatenses y comer unas empanadas mientras "no me pidas que me acuerde el nombre", rompía el récord olímpico en los 100 metros no me acuerdo qué, pero que corría corría.

Lunes
Feriado. Asado en Escobar con amiguitos y sin auto propio. Te juro que no me quería vestir toda de negro, no lo pensé, fue aleatorio. Cacé la primer yoguineta que encontré, con la remera del día de ayer y las zapas que quedaron tiradas en el pasillo y me las puse y así salí a la calle y me encontré con un solazo que no estaba previsto o que por lo menos mis ojos no estaban en condiciones de soportar y entonces inevitablemente.... ponete en mi lugar, me baje del auto prestado toda de negro y con los anteojos súper cool y palermitanos pero negros al fin. Parecía la tía Emo, como me dijo mi amigo, el dueño de casa. Pero que querés, si para esta altura en todo el fin de semana había dormido cinco horas, me había encontrado con un montón de gente, la había pasado genial, pero también me había tocado despedir a dos que se iban lejos, y ahora me tocaba despedir a cinco más que se iban a Córdoba. Y la verdad como dijo mi hija ya no quiero dar mas besos. Sólo quiero dormir mucho, que llegue la semana y volver a la normalidad.
Bueno no fue así. Pero eso te lo cuento en otro momento, porque alguna vez hay que descansar.

13.8.08

Al final, todo llega



12 de agosto. 20.30 hs. En mi casa. Y recibí llamados varios, mails, MSM y abrazos de flia y amigos. Y la pasé GENIAL !!!!!!!!!!!

11.8.08

Sin Escalas



Su atención por favor, el Estado Argentino junto a la asociación infantil "Niños al Dope" quiere felicitarla por haber sobrevivido al fantástico tour de las VACACIONES DE INVIERNO. Todo el día repicándome esa frasecita en la cabeza. Y no es para menos che!
15 días con la nena preguntando: "y hoy qué hacemos?", y mientras pensaba en el choclo de cosas que tenía acumuladas para hacer y nunca encontraba el momento, le decía con una sonrisa de punta a punta, "hijita, hoy vamos al teatro", y así las dos semanitas: Caracachumba, Una Ventana a Halloween, Palabristas, Los Cazurros, Wally, Fu fu Panda (como dice R.), la calesita, la plaza, la Granja Chocolatada, a lo de la Bis Bis, a lo de la abuela, a lo de las primas, a lo de una amiguita, a pasear por el barrio... y cómo que no querés caminar más? Yo también estoy cansada, dale hija, dale que ya llegamos. A ver dale, caminemos como las jirafas, dale caminemos sin pisar las rayitas, bueno, sí, dale que por fin ya llegamos.
R: mami, llueve, hoy qué hacemos?, me voy a aburrir!
Yo: Eeeeeeehhhhhhhh......... hagamos masitas o pintemos un dibujo, hija quedáte tranquila que aunque llueva nos vamos a divertir!
Y la casa y el trabajo, y 24 horas ininterrumpidas con la nena y para colmo, para coronar las vacaciones.... el domingo DIA DEL NIÑO! Y menos mal que después de tres jugueterías, el sábado a última hora encontramos la bendita fábrica de pastas que quería la nena; cómo qué 99 pesos? Pero que viene con Chiquita Derquiaga adentro de la caja? Bueno, sí, sí, cuotas tenés. Sí? En tres entonces.
Y me cago en mi misma que siempre dejo lo de los regalitos para último momento. Y mañana festejamos en McDonalds, y vamos al teatro, y después todos juntos a tomar la leche a casa y abrir los regalos, y a jugar, y.... Siempre pero siempre el domingo promediando la nochecita, empiezo a sentirme como un hongo.
Soy de esas clases de personas que hacen el enorme esfuerzo por no caer en el cliché, pero hay uno, del que me es imposible zafar. Y es la depre del domingo a las seis de la tarde. Todos los domingos a la mañana me propongo como ejercicio no caer en la cuenta regresiva de "se acerca el lunes". Y todos los domingos tipo seis de la tarde siento que voy bajando la energía poco a poco, y cuando ya hasta un trapo de piso tiene más cuerpo que mi existencia, es cuando me entrego masoquistamente al "se fue el fin de semana, mañana a trabajar, R. al jardín, otra vez la rutina de la semana" Todos los domingos de mi vida...excepto ayer!!!! Porque por fin llego el lunes 11 de agosto y se terminaron las vacaciones de invierno. Y R. vuelve al jardín.
Bendito tu eres jardín, quédate con nosotros siempre, no vuelvas a cerrar tus puertas a la infancia y mucho menos a sus desesperados padres.

4.8.08

No me vió?

Definitivamente me dejé de joder, de dar vueltas, de canalizar en mi pobre hijita todo lo que me gustaba y no me atrevía, o me atrevía y no encontraba el momento y me fui a la peluquería. Descubrí que era más fácil renovar mi look que seguir persiguiendo a R. con hebillitas, y promesas de gran variedad de peinados que después nunca me salían.
Entonces dejé a la nena en lo de la Bis Bis, me tomé el 15 y me fui bajo la llovizna y con un rodete casi incrustado en la cabeza a la pelu.
Y me lo tomé enserio eh!, porque no fui a una peluquería cualquiera. No no, fui a una de esas bien palermitanas, modernas, de las que figuran en la guía cool de Buenos Aires; esas que te prometen un corte de diseño y una renovación total en 5 minutos y sin secador. Y le hice caso al fashion corta pelo y me dejé hacer un corte moderno de esos que la tijera no para de hacer chuc chuc por todos lados, pero manteniendo el largo, eso sí, porque se lo prometí a mi hija y a mi marido también.
Y entonces salí del gurú-del-cabello's place, convencida de que mis rulos eran lo mejor del mundo, porque entre otras me los piropeó el coiffeur palermitano y si él lo dice, seguro que ha de ser así. Y empecé a caminar por las callecitas del SOHO tercermundista con la convicción de que por primera vez en la vida había hecho lo correcto en materia cabelleril: que no haber pasado del largo que casi casi te llega al culo, al corto corto que se me ve el cuero cabelludo fue un verdadero acierto. Porque en el medio hay matices, y los matices también te renuevan y que con este corte moderno y de vanguardia estoy más guapa y joven que nunca.
Y entonces caí en la tentación y entré al kiosco a comprar tutucas, pochoclo o no se qué de trigo o maíz, ya no me acuerdo ni como se llaman, lo que sí me acuerdo es que... me cago en el puto kiosquero!
Qué necesidad tenía de despedirme con un contundente: “hasta luego señora”. Pero no se dió cuenta que me corté el pelo? Eh!? Qué ya no tengo ese rodete inmundo que me avejentaba enormemente?. El muy desgraciado del kiosquero no se enteró y tampoco se enteró que me pinté las uñas de rojo, que me vestí de rojo y qué no se si soy una chica al rojo vivo, porque obviamente alguien como yo, con mi juvenil y renovado look no sabría ni de que se trata esa película.
Pero tampoco notó que no entré al kiosco a comprar harina para amasar los tallarines del domingo. No. Entré a comprar tutucas para ir comiéndolas por la calle mientras garúa finito sobre mis rulos modernizados. Y que eso no es para cualquiera, ya que esas bolsitas que te venden por 1,75 no son aptas para “señoras”, porque si las señoras se las comen todas de una, terminan con unos gases y una inflamación de abdomen que las dejan de cama y que ni el guiso de poroto más ofensivo le puede competir a la destrucción estomacal del pochoclito. No se da cuenta que a esos pochoclitos de mierda lo consumen la gente joven? Eh! No se da cuenta!
Kiosquero mala onda! Usted se vió al espejo? Eh! No se dio cuenta usted que su cabeza ya entró a la categoría de pelada franciscana? Y que no se arregla con tres pelos largos peinados de costado? Eh?
Tenía necesidad de mandar mi ego más abajo que la línea de subte y recordarme que el DNI no miente, y que aunque nadie se de cuenta ahí está el tirano almanaque pegadito en la heladera recordándome como quien no quiere la cosa, que ahí están, éstos son, que ya están por llegar los malditos 35, y que por supuesto, no se cambian ni con un corte a la chuc chuc!